HORARIOS DE VERANO

martes, 7 de julio de 2020

Misas
Lunes: 19.30
De Martes a Viernes: 9.30 y 19.30
Sábados y Domingos: 9.30, 12.30 y 19.30

Confesiones
Media hora antes de cada misa (se entra por la calle San Clemente)

Despacho parroquial
Martes: de 17.30 a 19.30

HOJA PARROQUIAL 175

domingo, 5 de julio de 2020

Gracias, Padre, porque estas cosas están ocultas a los sabios y a los entendidos… ¿Qué cosas estas escondidas? Las que creemos que sabemosJesús revela a Dios en la vida y en los acontecimientos. Revela el ser de Dios con su palabra y su acercamiento a los pobres, a los pequeños, a los pecadores, a los enfermos, a los “intocables” (leprosos, prostitutas, endemoniados, recaudadores, paganos…) y todos están felices con él. Le siguen, comen con él y él come con ellos, "están en comunión". Estos son los sencillos, lo que no tienen grandes conceptos de Dios, ni conocen las Escrituras, ni son teólogos, pero todos están abiertos a la Novedad. Para ellos se ha corrido el velo y han visto lo que siempre estaba allíDios: la bondad, la misericordia, el amor incondicional, la belleza, la alegría… o sea, LA PLENITUD que no cabe en ninguna cabeza, por muy “entendida” que sea. Todo esto está ahí, pero hay un velo que las cubre ¡creer que sabemos! Este velo se corre cuando nos vaciamos de todo y nos quedamos como “un niño”, que pase lo que pase, duerme en los brazos en su madre. Aprendamos a los pies de Maestro y descansemos de todas nuestras cargas. Feliz Domingo y feliz verano.

HOJA PARROQUIAL 174

domingo, 28 de junio de 2020

El que no pierde su vida…. El que no coge su cruz y me siga… El Evangelio es una Buena Noticia. Estas palabras leídas desde la mente o desde la mera literalidad, no serían evangélicas. Jesús ama la Vida, la cuida, la sana y la da. El ha venido para que tengamos vida.  La propuesta de Jesús es una liberación y un camino de plenitud. “Perder la vida” es dejar todo aquello que no tiene consistencia; es dejar el ego y sus miles de engaños que no nos permiten vivir: el miedo, el orgullo, el acumular, las creencias limitantes, el tener razón, el juzgar, el condenar, el egoísmo, camuflado incluso de “amor” (el que ama a su padre o a su madre…) y de “religión” (no todo el que dice. Señor, Señor). Podemos seguir la lista de nuestra falsa identidad donde “ponemos la vida” y que perdemos por defenderla. Despertemos y cojamos “la cruz de cada día”, es decir, cojamos nuestra realidad total, como es y como viene y vivámosla como discípulos, a la luz del Maestro.
Feliz domingo, día del Señor y de nuestro Señorío. 
Un abrazo.

HOJA PARROQUIAL 173

domingo, 21 de junio de 2020

¡No tengáis miedo! El miedo destruye la confianza y la confianza elimina al miedo. Luchar contra nuestros miedos, es alimentarlos. La mayoría de nuestros miedos son miedos mentales, adquiridos, inoculados por la cultura, por la sociedad, por la familia o por la misma “religión”. Necesitamos escuchar de Jesús, una y otra vez ¡no tengáis miedo! Alimentemos la confianza, estamos en buenas manos. Descubramos lo que realmente somos, nuestra verdadera identidad. que nadie nos la puede arrebatar. Saquemos a la luz lo que se esconde en nuestro interior. Aceptemos nuestras oscuridades (nuestros miedos) y pongámonos en las manos del Señor. Esta es la fuente de nuestra Confianza. ¡Confía y no temas! Feliz día del Señor y de nuestro señorío. Un abrazo.

HOJA PARROQUIAL 172

domingo, 14 de junio de 2020

Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. En la Eucaristía “comulgamos”, entramos en comunión con la totalidad de Cristo. El Cuerpo de Cristo es toda la humanidad y la Sangre de Cristo es la Vida de esta humanidad. No nos quedemos “piadosamente” en el acto de la celebración, sino que despertemos y descubramos, en la Eucaristía, que Cristo habita en nosotros y nosotros en él. Somos presencia del Señor en el mundo. El nos dice: haced esto en memoria mía, esto es, hagamos memoria de Cristo. O sea, “recordemos” y “hagamos presente” que su alimento es hacer la Voluntad del Padre, que nos amemos como él nos ha amado, que su Palabra es vida, que el perdón en fuente de sanación, en definitiva, que nos levantemos de la “mesa”, nos coloquemos el delantal y nos pongamos a servir. ¡La Eucaristía es fuente de Vida! Somos nosotros los portadores del Cuerpo de Cristo.  Feliz día del Cristo Resucitado. Que saborees la vida que hay en tí. Un abrazo.