HOJA PARROQUIAL 138

domingo, 16 de junio de 2019

¡Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo! ¡Sumérgete en el océano y no intentes pensarlo! ¡Disfruta de Dios, que es Vida! Feliz día del Señor. Un abrazo.


HOJA PARROQUIAL 137

lunes, 10 de junio de 2019

Jesús exhaló su aliento sobre ellos y les dio “su Espíritu”. Les dio la paz, les dio la alegría...y les dio la misión, o sea, ser  el cauce que comunica y favorecer la VIDA.  Esto no tiene nada que ver con el “proselitismo” egoísta de imponer nuestras creencias.
¡Estamos “llenos del Espíritu”, estamos guiados por el aliento de Dios. Seamos cauces de vida, de paz, de comprensión, de misericordia, de bondad...Esa es la señal de que hemos despertado a lo que realmente somos: personas empapadas del Espíritu del Señor. “¡Tú eres una misión!”  ¡Disfruta de lo que eres! Es la única manera de comunicarlo.  Feliz Día del Señor Un abrazo, José María.

 

HOJA PARROQUAL 136

sábado, 1 de junio de 2019

Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de la gloria,… ilumine los ojos de nuestro corazón para que comprendamos cual es la esperanza a la que nos llama...” No se trata de conocer o entender con la mente (creencias), ni una visión sensorial ni racional (teologías), sino que ilumine los “ojos” del corazón. El verdadero conocimiento no viene de fuera, sino de la experiencia interior. Ni teología, ni normas morales, ni ritos sirven de nada si no nos llevan a la experiencia interior. Esta es la “elevación” a la que Jesús nos invita y nos llama hoy y siempre. “ascendamos”, crezcamos, despertemos, conectemos con nuestra más genuina identidad. Feliz día de Señor. Un abrazo.


HOJA PARROQUIAL 135

sábado, 25 de mayo de 2019

Jesús es nuestra paz y Jesús es la misma paz. Jesús vive en armonía consigo mismo, centrado en lo que realmente ES VIDA: en “lo que el Padre quiere” y, ¿qué quiere el Padre? Que haya VIDA y vida en plenitud. Jesús no vive de expectativas, vive el momento presente y está siempre presente en las “cosas  del Padre” “Está en buenas manos”. La paz no depende de lo que sucede fuera,  de las circunstancias, (esto es siempre cambiante). Vivir en la periferia es no vivir. Si nuestra paz depende de lo que ocurre... nunca tendremos paz, mejor, tendremos la paz que el mundo nos ofrece. “Por eso Jesús nos dice: MI PAZ OS DOY. Descubre y disfruta de esa paz que hay en ti y que nadie ni nada te puede quitar. Feliz domingo, día del Señor y de tu señorío. Un abrazo.